Mi versión favorita del clásico carrot cake, completamente libre de gluten y esponjoso como ninguno.
Ideal para 8 porciones
Ingredientes
- 175 gramos de azúcar
- 3 huevos
- 175 Cc aceite vegetal (girasol o canola)
- 1.5 tazas de harina premezcla sin gluten
- 1 cucharadita de polvo de hornear (sin gluten)
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 ralladura de limón (a gusto)
- 1 taza zanahoria rallada finita
Pasos
1) En un bowl grande ponemos los huevos junto con el azucar y los batimos con batidora eléctrica hasta que la mezcla cambie de color y quede cremosa y espumosa. Este paso es clave, es lo que le da esa textura tan esponjosa al bizcocho.
2) Una vez que la mezcla de huevos está lista, agregamos el aceite en forma de hilo finito, mientras seguimos batiendo sin parar. La idea es que se integre poquito a poco, como si estuvieras haciendo una mayonesa. Esto le da una humedad increíble.
3) Agregamos poco a poco la harina premezcla sin gluten, el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio, la canela molida y la ralladura de limón (a gusto). Los incorporamos de a poco a la preparación, mezclando bien con cada adición. Con la harina premezcla es importante no batir de más una vez que la incorporás, así que en este punto trabajamos con movimientos suaves y envolventes.
4) ¡La hora del ingrediente estrella! Agregamos la zanahoria rallada finita a la mezcla y revolvemos con cariño hasta integrar todo. (Recordá rallar la zanahoria bien finita, así se distribuye de manera uniforme por toda la masa y el pastel queda súper húmedo por dentro).
5) Precalentamos el horno a 180°C. Mientras tanto, cubrimos el molde con papel manteca. Podemos usar un molde redondo de 22–24 cm o uno rectangular, lo que tengamos a mano.
6) Vertimos la preparación en el molde y lo metemos al horno por unos 45 minutos aproximadamente. Eso sí, cada horno es un mundo, así que a partir de los 35 minutos empezamos a vigilarlo. El truco es pinchar el centro con un palillo: si sale limpio, ¡está listo! Si no, dale unos minutitos más.
7) Cuando lo sacamos del horno, hay que dejarlo enfriar unos 10 minutos antes de desmoldarlo. Una vez frío, podés comerlo tal cual o coronarlo con un frosting de queso crema, que le queda divino. ¡Y listo, a disfrutar!
Mis tips para que salga perfecto:
- Usá siempre ingredientes a temperatura ambiente, especialmente los huevos.
- Si querés darle un toque extra, podés agregar nueces picadas o pasas de uva a la masa.
- Este pastel se conserva perfecto en la heladera por hasta 4 días, aunque dudo que llegue a tanto…

